
Abren boca espiritual con la añeja caña uno de los palos más estériles pero a la vez mas bello. ¡Ole el arte del conocimiento cabal de los extremeños! Sin despeinarse, siguen por malagueña del Mellizo, rematando por rondeña primitiva, o lo que es lo mismo de Tía Anica la de Ronda.
Colombiana, de perfecta ejecución, después de ajustar el cantaor el tono conveniente, granaína, llegando finalmente al palo sublime: la seguiriya. Muchos entre los que me encuentro, tuvimos que enjuagarnos las lágrimas. Hizo sólo dos pero merecieron la pena. Tomás el Nitri y el cambio de Juan Junquera con manifiestas influencias de los Cepillo. Los aromas de los puertos se expandieron por el sacro lugar. Finalizan por saeta, hay que decir y subrayar que ambos se emplean a fondo. Homenaje a la patrona de Morales del Vino, la familiar Virgen de La Asunción, rematada de forma personal y caprichosamente elegante, como a veces acostumbra Pedro, con el cambio del jerezano Manuel Molina. ¡Qué se repita!
Félix R. Lozano. Vicepresidente de la Peña Flamenca "Amigos del Cante". Zamora.
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