
reunión cantaora a la antigua usanza pero con jóvenes artistas del siglo XXI, que aun siguen enraizados a la tradición.
En homenaje a la grabación discográfica original y a quienes la hicieron posible, para la grabación de este disco se creó el clima propicio para que el cante fuera surgiendo a su antojo, sin horarios ni cortapisas, recreando el ritual de las familias cantaoras de Jerez, sin más brújula que la constante invocación a los duendes flamencos. Y así, surgió el disco en una jornada del mes de diciembre, cada uno cantando lo que quería en el momento que considerara más idóneo.
El genuino cante de Jerez ha sido siempre propicio a la capacidad de emocionar. Se puede decir que este doble disco es una “fotografía sonora” de aquella tarde, porque se ha respetado íntegramente lo allí acaecido, sin adulterar nada, sin acudir a los tentadores medios informáticos y sus milagrosos retoques.
Una copa de jerez joven sin química, colorante, ni conservante. Incluso, respetando íntegramente
cuantos posibles fallos se pudieran dar en aras a que el disco reflejara esa atmósfera de reunión, de pureza y verdad, acaso.
La nueva frontera del cante de Jerez 2008 la forman Ezequiel Benítez, Moneíto, José Carpio "Mijita", Juanillorro, Jesús Méndez, El Tolo, Pedro Garrido "Niño de la Fragua", El Quini, David Carpio, Luis de Pacote y Manuel de la Fragua (al cante) y Manuel Valencia, Juan Manuel Moneo, Pepe Del Morao y Miguel Salado (al toque).