En estas mismas páginas hemos definido a Calixto como el gran divo de lo jondo. El cantaor más intimista, culto y enciclopédico de los actuales. Todo en él es medida armónica. Toda su actuación está calculada milimétricamente. Para quien lo conoce es una nueva oportunidad de disfrutar de sus facultades y su sapiencia, para quien no lo conozca una ocasión para no perdérselo. Nace y vive en Mairena del Alcor, ha compatibilizado su profesión de maestro nacional con el cante. A partir de 1980, con motivo del primer premio de la Bienal de Sevilla, se convierte en primerísima figura de festivales y citas flamencas de alto nivel. Tiene en el mercado una decena de grabaciones individuales que, han sido, son y seguirán siendo referencia de estudio obligada para las nuevas generaciones de artistas. Su última entrega data de hace escasos meses “Andando el camino”, y que como es persistente en toda su obra, está dotada de escogidísima y selecta poética. A sus valores musicales hay que añadir sus habilidades gestoras y recopilatorias en el Centro Andaluz de Flamenco. Una significativa parte de sus fondos se deben a su buen hacer. Su condición de primera figura determinó el cierre del Festival de San Pedro en el 2005, también acompañado por Manolo Franco.
Luís Heredia Fernández “El Polaco”, nace y vive en Granada. Del mismo modo se forma en los ambientes flamencos de la ciudad, o sea en El Sacromonte. Lleva medio siglo siendo eterna promesa sin afianzarse definitivamente en la primera línea de las grandes figuras. Tal vez nunca lo consiga. Sin embargo merece la pena disfrutarlo. Oficio e inteligencia no le falta, y además actúa en Zamora. Máxime si quien lo acompaña es el Niño Elías.

















